¿Cuáles son los animales marinos más peligrosos?

Hay gran cantidad de criaturas en los mares. Muchos de los animales oceánicos son inofensivos, pero otros son peligrosos. Bien sea por su voracidad, capacidad de ataque o por lo venenosos que son. Para este texto, se presenta un listado con los animales marítimos que son más peligrosos para los humanos. Los presentamos a continuación. 

Tiburón blanco

Debemos empezar con el que, quizás, es el animal de los mares más famoso por su peligrosidad. Sobre el tiburón blanco se han hecho películas y muchas especulaciones acerca de su tamaño. La realidad es que alcanza una longitud de 5 a 7 metros, siendo un verdadero depredador de peligro.

El nombre científico de este gran pez es Carcharodon carcharias, siendo un animal que está constantemente de cacería. Su boca alberga más de 300 dientes, con un tamaño que llega a los 7 cm de largo. Además, estos dientes son aserrados y bastante fuertes. Es un pez carnívoro, que se alimenta de muchas especies: atunes, pequeños cetáceos, focas, leones marinos e incluso aves a las que atrapan sobre la superficie del mar.

Mucho se especula sobre ataques de tiburones a seres humanos. Sí han sucedido, pero en muy pocas cantidades. De hecho, los animales marinos que mencionamos a continuación han causado más muertes que los tiburones blancos

Tiburón blanco

Serpiente de mar

Son conocidas científicamente como Hydrophiinae. Es una subfamilia de serpientes muy venenosas, que habitan en ambientes marinos. Son serpientes adaptadas a la existencia acuática, además en agua salada. De hecho, muchas veces son incapaces de moverse sobre tierra, ya que únicamente logran nadar.

Estas serpientes son reptiles, no peces. Por lo tanto, no tienen branquias y no pueden respirar bajo el agua. Es así como deben subir a la superficie para respirar. Tienen un aspecto muy colorido, lo cual es típico de muchos animales venenosos. La mayoría de estas serpientes tienen una longitud entre 1 metro y hasta 1,5 metros. No obstante, se han conseguido algunos ejemplares de hasta 3 metros de largo.

Habitan en el océano Pacífico e Índico. Son bastante venenosas, pero no suelen atacar a las personas. No obstante, si alguien se acerca mucho o las soprende pueden morder en acción defensiva. Su veneno es letal: ataca el sistema nervioso central, causando espasmos y visión borrosa, con poco tiempo para atención médica. 

Serpiente de mar

Pulpo de anillos azules

Se trata de pequeños pulpos, que habitan en fosas del océano Pacífico. Están extendidos en una zona amplia, desde Japón hasta Australia. Pertenecen al género Hapalochlaena, con un total de cuatro especies reconocidas hasta ahora. Son animales muy pequeños, del tamaño de un huevo de gallina o quizás un tanto más grandes. Se distinguen porque tienen en la piel unos llamativos anillos de color azul.

Estos pulpos habitan en lechos o corales, alimentándose de cangrejos y otros crustáceos. No son fáciles de ver, ya que se mimetizan muy bien sobre el lecho del mar. No obstante, cuando se mueven hacia zonas con menos variedad de coral, sucede que se pueden ver por sus anillos tan coloridos.

Hay que tener cuidado, ya que son extremadamente venenosos. Su veneno es rápido y bloquea los canales de sodio del metabolismo. Se genera así una violenta parálisis motriz, que conlleva la muerte por asfixia. Este veneno les sirve para paralizar a sus presas, a la vez que defenderse, ya que son de tamaño muy pequeño para enfrentarse a otros animales.  

Pulpo de anillos azules

Pez Globo

Este curioso recibe su nombre debido a su habilidad para inflarse. Al parecer, es una estrategia defensiva. El pez es pequeño y nada con torpeza, por lo que no puede pelear ni huir con velocidad. Por lo tanto, su única herramienta es absorber mucha cantidad de agua e inflarse, incrementando mucho su tamaño. De esa manera, logra espantar a sus adversarios. Además, al hincharse pone en ristre varias púas sobre su piel que causan lastimaduras.

Ocurre que estos peces forman parte de la familia Tetraodontidae. Son famosos porque sus vísceras contienen tetrodotoxina, la cual hace que el animal tenga un sabor extremadamente desagradable y además es mortífera, ya que es hasta 1.200 veces más venenosa que el cianuro. Un solo pez globo posee suficiente veneno para matar a 30 personas adultas.

Lo peor es que no se conoce ningún antídoto para el veneno del pez globo. Curiosamente, en ciertas zonas de Japón la carne de este pez es catalogada como manjar. Es necesario cortar al animal con cuidado, pues si se derrama el contenido de sus vísceras todo el veneno se esparce sobre los bocados y quien degusta este aperitivo morirá.

Pez Globo

Pez León

Su nombre científico es Pterois antennata, siendo su hábitat el océano Pacífico e Índico. Llega a tener un tamaño de 20 cm, siendo un animal de hábitos completamente nocturnos. Durante el día, se refugia entre los corales y el fondo marino. En la noche, sale a cazar camarones y crustáceos. 

Es un pez bastante exótico y colorido. Posee diversas rayas de sus aletas pectorales y la de las aletas blancas. Su cuerpo es bastante llamativo, ya que está adornado con líneas rojas y blancas alternadas. Además, encima de sus glóbulos oculares posee grandes antenas adornadas con colores oscuros. Tales antenas le confieren la apariencia de un animal con cuernos. 

Este animal es verdaderamente peligroso para los humanos. Su picadura es muy venenosa, siendo que sus aletas y otras partes de su cuerpo poseen radios que inyectan una sustancia mortal. Muchos buzos han padecido heridas dolorosas por estas picaduras. Si la toxina se inyecta en cantidades suficientes, se desencadena una parálisis respiratoria y fiebre. Esto puede llevar a la muerte.

Pez León

La Medusa

Hay varias especies de medusas. Todas responden a una misma morfología: cuerpo en forma de campana, con varios tentáculos que sirven para locomoción y para aferrarse. Algunas medusas son bioluminiscentes, por lo que liberan luz en las aguas oscuras. También, hay ejemplares de heterogéneos tamaños. No es un animal fuerte ni tampoco nada a gran velocidad. Por eso, como estrategia de defensa, las medusas han desarrollado una fuerte toxicidad.

El veneno se localiza en los tentáculos, los cuales usan para capturar presas. Estos tentáculos no son fuertes, como los de los pulpos o calamares. Por esta causa, los tentáculos de una medusa poseen cápsulas filamento tóxico que inmovilizan a las víctimas. De esta manera, logran capturar a otros animales como alimento.

Todas las medusas son venenosas y muchas se ubican cerca de las costas. Varios bañistas han padecido de una picadura de medusa en los litorales. Suelen causar mucho dolor por un par de días. El asunto es que ciertas especies son muy peligrosas, pues si se inyecta gran cantidad de veneno el resultado es mortal. También, se pueden generar complicaciones como necrosis del tejido si no se recibe atención médica inmediata.

La Medusa

Pez Piedra

El pez piedra tiene por apelativo científico Synanceia horrida, formando parte del grupo de los peces escorpeniformes. Es considerado como un “pez feo” por su rostro chato y su aspecto similar a las piedras del fondo marino. Además, es muy hábil para el mimetismo ya que suele cavar en la arena bajo el agua y esconderse. Se le puede encontrar en el océano Pacífico e Índico, a la vez que es bastante común en las riberas australianas.

Este pez tiene una peculiar aleta dorsal: provista de 12 grandes espinas. Cada espina posee una glándula venenosa. Lo peculiar es lo afiladas y duras que son tales estructuras espinosas, pues han llegado a perforar trajes de neopreno y aletas de buceo. Al hacer esto, se inyecta una miotoxina muy fuerte que causa muchísimo dolor. 

Si la herida es pequeña, con poca inyección de toxina, la recuperación es muy lenta y con mucha pus. No obstante, puede suceder que el veneno se disipe por el cuerpo y torrente sanguíneo, desencadenando el fallecimiento.

Pez Piedra