¿Qué es el desierto?

El término desierto designa al área de tierra que se caracteriza por ser extremadamente seca. Generalmente, este es el resultado de las escasas precipitaciones y de que no existan fuentes de agua cercanas o dentro de estas zonas.  Por consiguiente, se trata de un bioma muy seco donde las condiciones de vida son extremas. Por ello, allí habita un tipo de fauna y vegetación que se ha adaptado a estas condiciones en particular. 

Se estima que el planeta tierra está cubierto por aproximadamente un 20% de desiertos. Significa que en cada uno de los continentes encontramos zonas que podemos definir como desiertos. Generalmente, son pocos los seres humanos que deciden vivir en estas zonas de extrema sequía y aridez que dificulta la supervivencia. Las plantas y animales adaptados a estos lugares eventualmente desarrollan técnicas y hábitos que lo hacen posible. 

¿Cómo es el clima de un desierto? 

El clima del desierto se describe generalmente como muy caliente. Se trata de un bioma donde las temperaturas ascienden más de los 24 ºC la mayor parte del año. Pero también va a depender de la zona geográfica donde se encuentre el desierto. Hay distintos tipos de desiertos, y en cada uno de ellos encontramos distintas condiciones climáticas como las que se describen a continuación. 

  • Clima semiárido o estepa. La temperatura media es de 24 ºC a lo largo del año. Allí hay precipitaciones promedio de 250 a 500 mm. Estas son las características propias de los bordes de los desiertos. 
  • Clima árido. La temperatura oscila entre los 18ºC y 35ºC a lo largo del año. Allí hay precipitaciones promedio de 25 a 250 mm.  Estas son las características propias de los desiertos que se encuentran ubicados en los trópicos. 
  • Clima hiperárido. La temperatura media es de 40ºC a lo largo del año. Allí son muy escasas las precipitaciones e incluso pueden pasar varios años sin que llueva. Estas son las características propias de los desiertos que se encuentran en las zonas polares o en el centro de los desiertos que ocupan muchas hectáreas. 

En los desiertos las temperaturas más altas que se pueden registrar pueden llegar hasta los 50°C. En cambio, durante las noches las temperaturas descienden hasta registrar los 0° a -10°C

¿Cómo es la vegetación propia de un desierto?

La vegetación propia de un desierto se caracteriza por desarrollar una estructura capacitada para poder almacenar agua en su interior. El mejor ejemplo son los cactus, de los cuáles hay de varios tipos y especies. Los cactus son las plantas que se han adaptado a las condiciones extremas de las zonas con sequía. Estas plantas se caracterizan por su estructura que se compone de hojas carnosas y que en su interior se encuentra el agua que absorben desde el suelo. 

En los desiertos prácticamente no hay flora, ya que no están dadas las condiciones que lo hacen posible. Recordemos que estás son zonas que experimentan pocas precipitaciones al año. Asimismo, hay poco acceso a afluentes naturales de agua; como podrían ser los ríos y lagos. La cobertura vegetal en estos biomas es inexistente o escasa, dependiendo del lugar. 

Las especies vegetales que aquí se desarrollan suelen tener ciclos de vida cortos. Asimismo, resisten las condiciones ambientales que son extremas. Un ejemplo, son las plantas xerófilas que pueden sobrevivir durante largos periodos de tiempo con ausencia de agua. Se caracterizan por desarrollar raíces, las reglas las cuales se extienden por varios metros hasta encontrar una fuente de agua. Desde el subsuelo extraen y después almacenan el agua que se conserva el mayor tiempo posible.  

También a las plantas suculentas se les unen ciertas variedades dreglas,e arbustos medianos y hierba de mezquite. Sin embargo, algunas especies de cactus y otras plantas pueden desarrollar flora, la cual florece en las temporadas de lluvia. Generalmente, esta flora es escasa y tiene un tiempo de duración corto. 

Tampoco ayuda que en los desiertos los periodos de luz sean cortos, ya que las plantas requieren de luz solar para poder realizar la fotosíntesis. Ciertas variedades de arbustos  enanos pueden tolerar estas condiciones. Un ejemplo es el sauce polar y el musgo, que no requieren de un suministro constante de luz y agua. 

¿Cómo es la fauna del desierto? 

La fauna que puede sobrevivir en un desierto es poca. El ejemplo clásico son los camellos, ya que son los animales que mejor se han adaptado a estos lugares. Se trata de mamíferos artiodáctilos de la familia Camelidae, a los cuáles también se les llama dromedarios. Sin embargo, este es un error común porque los dromedarios tienen una sola joroba, a diferencia de los camellos que tienen dos. 

Los camellos y dromedarios desarrollan en sus espaldas grandes jorobas, cuyo tejido  sirve de depósito para almacenar contenido graso y agua. Es decir, esta es su fuente de suministro asegurada para poder sobrevivir temporadas sin poder alimentarse, tomar agua y mantenerse fresco. Sin embargo, estos periodos de tiempo no deben ser muy largos, no más de tres semanas por ejemplo. Este es un sistema innovador desde el punto de vista biológico. Básicamente la grasa de sus cuerpos puede convertirse en agua cuando ésta escasea. 

Otra característica peculiar de estos animales son sus pestañas y fosas nasales. Ambos han desarrollado una estructura particular que es capaz de evitar los efectos negativos de la arena. Su forma y tamaño crea una barrera protectora. También es importante destacar que estos animales pueden pasar varias horas del día bajo el sol. Para alimentarse generalmente utilizan las horas de la noche, en el momento en que las temperaturas descienden. 

Otros animales propios del de ciertos son los insectos como hormigas, arañas y escarabajos. también hay reptiles tales como los lagartos y las serpientes. Asimismo, también ciertas especies de ratones y zorros habitan estos lugares. Inclusive, ciertas variedades de aves suelen transitar por estos lugares como los buitres.