Sardina: Características, alimentación y hábitat

La Sardina es por excelencia la criatura plateada de los mares más conocida; un pez pequeño familia de los arenques y boquerones que abunda en los distintos mares. 

Llena de maravillas y datos curiosos, las sardinas son muy importantes para el resto de la fauna marina y el equilibrio de los ecosistemas. Te contamos todo sobre estas escamosas y espinosas criaturas.

Sardina, un pez de tamaño pequeño con gran valor

La Sardina o Sardina pilchardus, es un pez pequeño azul con muchas escamas y espinas blandas y flexibles, lo que les aporta facilidad de movimiento, está catalogado como una especie abundante del agua salada o del mar.

Su existencia aporta grandes beneficios al ecosistema marino, siendo uno de los principales equilibradores de los mares, igualmente es el sustento de peces más grandes, mamíferos marinos y aves.

  1. Características de las Sardinas que explican el valor de este pez

Estructura: Es un pez alargado, con poca compresión, aunque es delgado puede tener bastante carne que se combina con sus abundantes espinas, al ser un pez actinopterigio de los llamados grupos de peces óseos. La sardina tiene la cabeza pequeña, y su cráneo es cartilaginoso, posee narinas a cada lado, sus ojos son muy pequeños, los protege una membrana grasosa.

Tienen una aleta dorsal espinosa, con dos aberturas branquiales a ambos lados de la cabeza se cubren por un opérculo.

Color: Su color predominante es plateado muy brilloso en distintas tonalidades, a este le acompaña el negro y verde oscuro en el rostro y dorso, sus escamas le dan apariencia nacarada, en los flancos tiene coloracion azulada.

Tamaño: Mide entre 15 y 20 centímetros cuando es adulta, sus larvas son de pocos milímetros y van creciendo progresivamente, es un pez pequeño.

Peso: Las sardinas son peces livianos, llegan a pesar entre 30 y 60 gramos, dejando abundante carne en proporción a su tamaño.

Aletas: Su aleta dorsal sobresale; se tiñe entre verde oscuro, gris y negro, el resto de ellas es incoloro, salvo la dorsal, que está un poco oscurecida.

Comportamiento: Las sardinas viven en bancos de peces o forman cardúmenes con miles de otros individuos de su misma especie, de esta forma se mueven coordinadamente en vastos grupos y logran defenderse de los depredadores. Las sardinas pueden permanecer inmóviles cierto tiempo para crear un muro y evitar ser atacadas, asustando con su imponencia a los depredadores, también se camuflan en las aguas más oscuras para alimentarse.

Las Sardinas suelen migrar en grupos, buscando siempre alejarse de las aguas más frías e invernales, en los cardúmenes hay sardinas de distintas edades, se sienten cómodas en grandes sociedades

Reproducción: Las sardinas son capaces de reproducirse a los dos años de vida, tiempo en el que alcanzan la madurez sexual, no son monógamas, y es posible que tengan distintas parejas a lo largo de su ciclo de vida.

Tras el apareamiento pasa un tiempo para que las hembras dejan sus huevos en la superficie acuática, estos se alojan en él durante 10 o 14 días. La sardina puede poner 50.000 huevos, al impresionar los huevos, las larvas permanecen en el plancton hasta que están formadas y comienzan a salir.

Alimentación de las Sardinas

La sardina se alimenta de plancton, su dieta también incluye huevos de otras especies marinas, pequeños peces, también de tamaño pequeño y mediano. Generalmente comen en las noches o a primeras horas de la mañana cuando aún el mar está oscuro, aprovechando de camuflarse con este y sus tonos.

Para comer, la sardina filtrar el plancton a través de sus branquiespinas, lo consiguen mientras nadan con la boca abierta, cuando hallan alimentos abundantes, es posible verlas rompiendo el cardumen para saciarse, lo que las vuelve vulnerable ante sus depredadores. 

Hábitat de la Sardina

Las sardinas tienen hábitats en todas partes del planeta, están distribuidas en todos los continentes y es común verlas en los distintos mares y océanos, son notables en el Atlántico, Pacifico e Índico, igualmente en el Caribe y el Mediterráneo.

Vive en aguas desde los 12 hasta los 25 grados de temperatura, en ocasiones migran hacia aguas más cálidas, y en otras buscan temperaturas más bajas, especialmente en época de apareamiento.

9 curiosidades sobre la Sardina

Su cuerpo está cubierto de escamas, con excepción de la cabeza, esta es lisa, solo con piel un poco más gruesa que en el resto del cuerpo.

Al ser un alimento preferido por otros peces y mamíferos marinos, así como por los humanos, su ciclo de vida se ve acortado, las sardinas pueden vivir hasta 3 décadas, pero generalmente viven entre 2 y 4 años, algunas no sobreviven a sus primeros momentos de vida al ser comidas junto al plancton o al ser larvas milimétrica, a pesar de esto no es una especie en peligro de extinción, ya que abunda en todo el planeta.

Tienen gran flotabilidad gracias a su vejiga natatoria, esta se llena y vacía de gas, permitiendo que la sardina flote con gran destreza y pueda moverse a gran velocidad, al quedar completamente vacía, las sardinas se hunden.

Una sardina adulta de más de 5 años de vida puede llegar a pesar hasta 200 gramos.

Sus dientes son pequeños y moderadamente afilados, su estructura ósea facial los coloca en forma sobresaliente, muchas veces empujándose fuera de la boca.

La sardina respira por la boca, expulsa el agua a través de su opérculo.

El sentido de la vista de las sardinas no es muy desarrollado, se favorecen de la luz.

Su órgano sensorial les deja recibir información olfativa, gustativa, de movimientos de otros peces y el agua así como del tacto.

La sardina ayuda a balancear el plancton y muchos microorganismos presentes en las aguas marinas, al alimentarse de estos es capaz de colaborar en el mantenimiento de la flora y la fauna acuática.