Tortugas marinas en peligro de extinción

Las tortugas marinas son una de las especies en peligro de extinción que más preocupa a la comunidad científica. Estos animales son apreciados por su belleza. Su pérdida podría suponer que el ecosistema marino cambie drásticamente, ya que estos animales son una parte fundamental de su sistema. Son depredadores y presas, así como también contribuyen a que ciertos procesos naturales se puedan llevar a cabo. 

¿Cuáles son los tipos de tortugas marinas en peligro de extinción? 

En total se tiene constancia de la existencia de siete especies de tortugas marinas. Distintos estudios han mostrado conclusiones variadas con respecto a cuáles de ellas se encuentran en mayor peligro. Hace algunos años por consenso se estimó que al menos 5 de ellas tenían los índices poblacionales más bajos. Sin embargo, los estudios más recientes demuestran que las siete especies han disminuido por igual sus cifras. 

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha declarado que hay altas posibilidades de que las tortugas marinas desaparezcan de su estado salvaje natural. Por ello, hay varias campañas de concientización que tratan de ayudar a que las personas ayuden a su protección. A continuación detallamos cuáles son las variedades en mayor peligro:  

Tortuga verde (Chelonia mydas)

Esta es una variedad de tortugas marina cuyo hábitat natural es el Mediterráneo. La UICN mantiene a esta especie en el primer lugar de las especies de tortugas marinas en peligro de extinción. Generalmente es capturada de forma accidental por las embarcaciones que circundan el mar. Pero también se encuentra en peligro porque en el mediterráneo hay vertidos de material químico y petróleo. Esta es una situación que no sólo afecta en su hábitat, también afecta el acceso a su alimentación y en el proceso de reproducción. 

Tortuga carey (Eretmochelys imbricata)

Esta es la variedad que experimenta mayor peligro por causa de la captura y matanza de sus ejemplares con fines comerciales. Lamentablemente, es la especie de tortuga marina más codiciada por los cazadores debido a su valioso caparazón. Desde tiempos remotos se ha utilizado esta parte de su anatomía para la fabricación de objetos de gran valor como joyas, arte decorativo, peines y diversos tipos de adornos para el pelo. No sería hasta el año 1994 cuando a nivel internacional se prohibiera este mercado. 

Sin embargo, la tortuga carey que habita en el Pacífico sigue siendo perseguida por los comerciantes de Samoa Americana, la República de Palaos, las Islas Marianas del Norte y  las Islas Marshall. Incluso en las Islas Vírgenes Británicas, las Islas Caimán, las Islas Turcas, Cuba y en Haití; legalmente se permite su captura. Asimismo, también ocurre en la República Dominicana y Jamaica, donde hay un muy activo comercio con los huevos de las tortugas marinas. 

Tortuga laúd (Dermochelys coriacea)

Hace 40 años atrás se registraba una población aproximada de 115 mil ejemplares de tortuga laúd. Actualmente, esta cifra se ha reducido a 30 mil ejemplares de la misma especie. Debido a que ésta es una tendencia que no ha cambiado y que sigue en aumento, la comunidad científica estima que para los próximos años esta variedad se va a extinguir por completo. 

Esta variedad se ve afectada por las capturas accidentales y por la caza furtiva de los huevos. Pero también se han encontrado ejemplares muertos que han ingerido piezas de material de desecho plástico. Asimismo, la invasión humana al hábitat natural de estas tortugas limita su desarrollo y reproducción. 

La tortuga boba (Caretta caretta)

Es la especie de tortuga marina con el más rápido y constante declive en su población. De acuerdo a los registros y estudios que se han realizado en el último año, ha habido una disminución equivalente al 40% en el número de ejemplares. Su hábitat natural es el mediterráneo, pero lamentablemente las playas de esta zona geográfica son ampliamente usadas con fines turísticos. Por consiguiente, el desarrollo y reproducción de estos animales se ve afectado negativamente por causa de esta invasión. 

También esta especie de tortuga padece de capturas accidentales con redes de arrastre, redes de deriva y palangreros. Asimismo, hay pescadores que las capturan con el propósito de comercializar su carne y huevos. Esta es una actividad comercial muy activa en el océano atlántico y en el golfo de México.

La tortuga olivácea (Lepidochelys olivacea)

Esta especie de tortuga marina es muy apreciada por los cazadores furtivos debido a que su caparazón es muy codiciado. Estas tortugas se caracterizan por su color verde aceituna, cuyo valor económico asciende a altas cifras. Por esta razón es que estas tortugas son víctimas de pesquerías comerciales, donde se emplean métodos de pesca generalmente crueles. 

Las principales víctimas de estas matanzas son las tortugas adultas, que ya tienen desarrollado el caparazón por completo y es de gran tamaño. Pero también se comercializan los huevos, que generalmente son sacados directamente de los nidos enterrados en las playas. 

¿Por qué están en peligro de extinción las tortugas marinas?

La principal causa por la cual las tortugas marinas se encuentran en peligro de extinción es la actividad humana. Una de las principales es la caza. Pero es importante acotar que no siempre ocurre de forma intencional, ya que en la pesca con redes son capturadas por accidente. Asimismo, ocasionalmente los propios pescadores no retiran debidamente su material de pesca del mar, siendo un riesgo para ellas que ha menudo resulta en su muerte. 

Por otra parte, todavía a nivel internacional se comercializa con la carne, los huevos y los caparazones de las tortugas de mar. En estos casos en particular la captura de estos animales si es intencional y para ello se usan métodos muy crueles. En ciertas partes del mundo es considerada la carne de estos animales “exóticos” como un auténtico manjar. Asimismo, la piel también es muy codiciada. 

A la caza furtiva y la sobreexplotación se suma el cambio climático. Lamentablemente, el hábitat natural de las tortugas marinas ha cambiado drásticamente con el paso de los años. La contaminación y también la invasión humana a estos espacios naturales son algunas de las causas. Principalmente, se ven afectadas las playas de anidación, donde usualmente estas tortugas dejan sus huevos.